sábado, 17 de julio de 2010

EL DEBER DEL ESTADO DE RECONOCER EL MATRIMONIO HOMOSEXUAL EN CHILE




Luego de una maratónica jornada de 15 horas, de un intenso e interesante debate en el Congreso Nacional, Argentina se convirtió en el primer país latinoamericano en aprobar una ley que autoriza, a través de una modificación en el Código Civil, el matrimonio entre personas del mismo sexo
Sin duda que esta noticia fue motivo de felicidad para muchos, no sólo en Chile, sino en toda Latinoamérica, y más de alguno pensó: Y en Chile ¿Cuándo? ¿Habrá que esperar que la sociedad avance a tal punto de querer aceptar esto? ¿Habrá que esperar la separación definitiva de la Iglesia y el Estado? ¿Se puede en un gobierno de derecha? ¿En cuántos años más? Y a más de alguno se le pasó por la mente irse a vivir a Argentina, al menos ahora solo tenemos que cruzar la cordillera.
Más aun cruzar la cordillera y dejar el debate abandonado en nuestro país es lo peor que podemos hacer. El estado chileno debiese seguir el mismo rumbo y alcanzar una igualdad plena en cuanto a derechos civiles, no simplemente porque así es mejor, sino porque es su deber.
Es DEBER del estado chileno modificar el artículo 102 del Código Civil Chileno, el cual reserva la institución del matrimonio civil a las parejas heterosexuales, que se unen con el fin de procrear, entre otros. ¿Los argumentos?, a continuación.
Para comenzar es necesario realizar algunas aclaraciones. El matrimonio es una institución civil desde el año 1884, es decir, hace más de un siglo atrás, por lo que aquellos argumentos en contra del matrimonio homosexual donde se mencione la palabra Dios o Naturaleza quedan de plano descartados. Esto, ya que el ser una institución civil significa que, entre otras cosas, esta es creada por el hombre y para el hombre, por lo que debemos dejar a Dios fuera de nuestra discusión si no queremos caer en falacias argumentativas. Por otro lado, existe el mundo del ser, que corresponde a la naturaleza y el mundo del deber ser, que corresponde a las normas. El matrimonio se encuentra dentro del mundo del deber ser, de las normas. Fue creado por el hombre y ha ido evolucionando a través del tiempo y hoy en día se presenta en diversas formas alrededor del mundo. Estos dos mundos, el de la naturaleza y el de las normas no pueden ser lógicamente mezclados, ya que se estaría incurriendo en otra falacia, conocida en el plano filosófico como la “Falacia de Hume”: confundir lo normativo con lo moral, deducir hechos del ser a partir de hechos del deber ser, decir que algo es porque debe ser así.
Ya habiendo descartado estos recurrentes argumentos en contra del matrimonio homosexual, puedo con mayor libertad entregar las razones, principalmente jurídico-constitucionales de por qué es un deber del Estado legislar al respecto.
El artículo 1 de la Constitución Política de la República se encuentra enmarcado dentro del capítulo I de la Carta Fundamental denominado Bases de la Institucionalidad. Sentencias del Tribunal Constitucional han señalado que este es el artículo más importante de nuestro ordenamiento, ya que contiene los principios fundamentales del ordenamiento jurídico chileno.
Este artículo, luego de indicar que las personas nacen libres e iguales en dignidad y derecho establece en su inciso segundo:


“La familia es el núcleo fundamental de la sociedad.”

Complementando esto con el inciso final del importante artículo 1 que reza:


“Es deber del Estado resguardar la seguridad nacional, dar protección a la población y a la familia, propender el fortalecimiento de ésta, promover la integración armónica de todos los sectores de la nación y asegurar el derecho de las personas a participar con igualdad de oportunidades en la vida nacional.”

Así pues, podemos ver que la familia es el núcleo fundamental de nuestra sociedad y que es deber del Estado protegerla y asegurar su fortalecimiento.
Más aún, ya que nos estamos moviendo en el plano jurídico: ¿Dice el legislador algo respecto a qué es familia? ¿Entrega alguna definición constitucional?
La respuesta es categórica: No.
El legislador en ningún momento ha definido qué es familia, por lo que para tener una noción de qué es familia es necesario mirar nuestra realidad, porque como institución social ( y no moral, natural ni religiosa) que es la familia, esta adquiere una forma distinta en queda lugar, en cada cultura.
La familia ha comenzó a evolucionar drásticamente a nivel mundial luego de la revolución industrial en el siglo XVIII. Y esta evolución continúa hasta hoy en día, tanto así, que entre el censo de 1992 y el de 2002, es decir, en diez años, crecieron con fuerza las familias mono parentales, disminuyeron el número de hijos y aumentaron considerablemente aquellas familias constituidas por personas que conviven sin estar casadas, etc.
Cada uno de estos cambios ha ido modificando el concepto de familia dentro de nuestra sociedad, y claramente hoy sabemos que familia no es sólo aquella constituida por un padre, una madre y unos cuantos hijos. Como base fundamental no puede la familia disminuir ni desaparecer, sino que debe transformarse y mutar para estar acorde con la realidad social y seguir sosteniéndola.
Y es esta misma realidad social que hoy nos muestra que en Chile existen alrededor de 2 millones de homosexuales, representando entre un 10% y un 13% de la población. Estos dos millones de personas han comenzado a constituir un nuevo tipo de familia: la familia homo parental constituida por dos personas del mismo sexo que tienen una relación de afinidad y de parentesco que debiese ser reconocido por el matrimonio, así como también un vínculo parental en caso de acceder a la adopción de hijos,
Así pues, este tipo de familia, aún no visible debido a los prejuicios sociales, pero a la que potencialmente pueden pertenecer más de dos millones de personas en nuestro país debe ser reconocida, protegida y fortalecida por el Estado Chileno porque así le ordena la Constitución política de la República. El legislador no ha definido la institución de la familia porque ésta corresponde a un concepto vávula, es decir, evoluciona conjuntamente con la sociedad, por lo que hoy en día, y considerando los datos empíricos que tenemos, las familias homosexuales son familia, por lo que el legislador no debe hacer otra cosa más que protegerlas
Debe ser reconocida generando las posibilidades de concretar el vínculo a nivel legal para así crear una relación de parentesco que hoy ya existe, pero que se encuentra en total desprotección y desamparo por parte del Estado chileno, Estado que incumple sus deberes constitucionales de dar protección a todos los tipos de familias existentes en nuestras sociedad, cada vez que dos personas homosexuales se ven impedidas de contraer matrimonio y fortalecer la familia que están creando. Si no es así, estaríamos dejando al 10 o 15 porciento de la base de nuestra sociedad desprotegida, estaríamos “dejando la mesa coja”.
Es necesario ampliar los derechos de nuestra sociedad y no dejar de mirar lo que en ella está pasando. Es visible, en las calles, en los colegios, en las universidades, que esos 2 millones de personas claman por protección, claman por una vida más segura y estable, claman por dejar de ser ciudadanos de segunda clase.



Espero algún día desarrollar con más detalle este argumento constitucional, más aún, espero que este pincelazo haya al menos dejado las ideas claras.
Saludos fraternales…
MásQueAyer.








8 comentarios:

  1. Está súper el artículo,
    100% de acuerdo!
    Aunque yo no me casaría, respeto a quienes quieran hacerlo y ayudaría a tener un respeto y valoración por la diversidad más real ^^

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  2. Gracias Chicos :).. Con el tiempo iremos difundiendo esto, y agregando mas artículos interesantes

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  3. MUY BUEN ARTÍCULO....!!!!...VÁLIDO PARA TODAS LAS SITUACIONES EN QUE SE CONSTITUYE FAMILIA... CON O SIN MATRIMONIO...DE IGUAL SEXO O DISTINTO SEXO ES LA VOLUNTAD Y LIBERTAD SOBERANA DE CADA INDIVIDUO DE ESCOGER LO QUE LA SOCIEDAD DEBE PROTEGER.

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  4. todo argumento que se me pueda venir a la cabeza y que sea contrario a lo que acabo de leer, me sonaria a pura patraña añeja y conservacionista, debemos dejar atrás las viejas políticas y comenzar una unificación del pueblo, corregir falencias y velar por los derechos de todo individuo, de que sirve cruzar el cordón cordillerano si en la patria todo queda en nada??? EXCELENTE BLOG! bueno no soy homosexual, pero para mi no existe lógica en pensar que no tenemos los mismos derechos! abrazoss! (difundido)

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  5. felicitaciones... muy buena argumentación jurídica :) Estoy seguro que voy a recurrir a parte de ella cuando sea necesario jajaja
    Llegué por el face de Movilh, por si sirve de algo.

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  6. ¿Hay algún estudio que documente el hecho de que unos 2 millones de chilenos serían gays? Si tal prevalencia no corresponde, la dimensión del problema es ciertamente mucho menor a la defendida.

    El "10% homosexual" parece ser un mito que se ha venido repitiendo desde el criticado informe Kinsey de los años 50, y que todavía no ha encontrado ningún tipo de confirmación empírica. Tal vez los lectores de este blog me pueden orientar.

    Asimismo, el argumento que dice que tenemos que reconocer tales cifras, pero que no se manifiestan debido a lo tradicional de nuestra sociedad (no se atreven a salir del closet) es un pseudo-razonamiento, puesto que es imposible de verificar o falsear.

    Saludos,
    Cristián R.

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  7. Efectivamente no existe aún algún estudio que documente el 10 %, y sería bastante interesante y necesario que fuese documentado de alguna manera, mas aún es bastante complicado obtener una cifra certera debido a que no todos están dispuestos a declarar su condición sexual. Más aún, a falta de estudios, basta con observar nuestra realidad, estar en la sala de una universidad, y ver que de 100 compañeros, 10 son homosexuales ( sin contar aquellos que no se atreven a decirlo), haz el ejercicio y obtendrás resultados.
    Respecto al pseudo razonamiento, este artículo no pretendió ser un estudio naturalístico ni sociológico, sino una aproximación a una realidad que es comprobable estando en ella, y compartiendo con quienes se ven afectado por ellas, para así tener un piso y poder posteriormente justificar la creación de una determinada norma. Más aún, creemos que si es posible verificar tal información, contrastando el gran numero de homosexuales que conviven junto, con el gran número también de gente que se encuentra en posiciones de poder que no están dispuestos a reconocer esta unión por ir contra de la institución familiar tradicional en nuestro país.
    Atentamente, Más Que Ayer.

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